Actualmente, según el plan urbanístico vigente, la parcela está clasificada como suelo urbano no consolidado, lo que hace inviable su construcción. Está pendiente de un PERI (Plan Especial de Reforma Interior), por lo que necesitaría un proyecto de urbanización, y la iniciativa sería cooperativa, lo que significa que no depende únicamente del propietario. Cabe destacar que en el plan urbanístico de 2010, que fue anulado, esta parcela estaba destinada a equipamiento público, pero eso no significa que el nuevo plan que se está redactando le asigne el mismo uso.
En resumen, se trata de una parcela sin planeamiento ni gestión aprobados, y en la situación actual no se concederían licencias de construcción. Las parcelas de la misma zona que se están construyendo o bien tenían licencia antes de 2015 o están fuera del ámbito de planeamiento y se rigen por una normativa específica.
El nuevo plan urbanístico de Marbella se encuentra en fase preliminar, lo que significa que aún no clasifica ni califica el suelo. Habrá que esperar a la fase de aprobación inicial para saber más sobre la clasificación de la parcela en el nuevo plan.